viernes, 5 de octubre de 2007

Sin decir nada

Hay veces que para escribir alguna pamplina como acostumbro, tengo que escuchar música de fondo... si no, no me sale nada, aunque intente ponerme seria, o aunque sea una verdadera chorrada. (vaya, se acaba de acabar la canción y ya no escucho nada... voy a darle otra vez al play, porque claro, tiene que ser la misma, no me vale si me cambian los ritmos)
Hay tantas cosas que querría decir y que no se por donde empezar, ni siquiera estoy segura de si quisiera compartirlas, no soy una persona egoísta en un aspecto general, aunque últimamente he aprendido que es "conveniente" serlo un poco en cuestión de sentimientos. (otra vez se acabo la canción... es que entre frase y frase tengo que dejar de escribir porque me llaman por teléfono, así no se puede. )
Bueno, quiero daros las gracias a aquell@s que me deseáis suerte en el cambio, y mil gracias a aquellas que me regañáis y animáis cada día.
Por ahora no tengo mucho mas que contar, solo me dedico a observar con atención todo esto, a mis compañeros y amigos, para recordarlos bien. No dejarme ningún detalle de ello. Tengo 14 días para quedarme con todos los gestos y muecas bien guardados.



Esta noche tengo "una cita"
He vuelto a bailar.

3 comentarios:

La_GarraPata dijo...

"tengo una cita"....eaaaaa, y se queda tan tranquilaaaaaaaaa.....dí algo máaaaaasss......por cierto, me debes una campaña de promoción, no me olvido.....buen fin de semana

dable dijo...

Truquillo: Hay un recurso narrativo que algunos escritores utilizan que se llama escritura mecánica. Consiste, durante diez minutos, escribir todo lo que se te pase por la mente sin preocuparse de ortografías, ni de acabar palabras, ni de acabar frases. Curisosamente, a partir de una semana de practicarla, empiezas a encontrar temas que te interesan en el "vómito" que has estado escribiendo.

Cuesta empezar con ella, pero es bastante sorprendente.

Felicidades por la cita, de alguna manera, yo también empiezo a bailar de nuevo.

Hada Gris dijo...

¿Una cita?
Ay, madre, ¿por qué no he quedado todavía contigo para comer?